Temporada de cosecha

Preparamos nuestras tierras para una gran cosecha como lo más sagrado que tenemos en #GrupoJoseli lo hacemos empleando métodos que nos permitan mantener nuestra tierra sana suministrando los nutrientes que necesita para dar los mejores cultivos.

Esta época es la indicada para reparar el suelo antes de sembrar las hortalizas, quitar la maleza y las malas hierbas, el ariamiento, mullido y allamiento, sin olvidar el abonado del suelo son las tareas indispensables para reparar el huerto para la siembra.

La primera operación que hay que realizar para asegurarse que un cultivo pueda alcanzar el mejor rendimiento, es proporcionar a las plantas un suelo en las mejores condiciones. El objetivo es preparar un lecho con los nutrientes adecuados y con unas condiciones que permitan la germinación de la semilla y el establecimiento del cultivo para su posterior desarrollo. Esto se ha venido haciendo mediante técnicas agresivas tradicionalmente, como el volteo, la quema de rastrojo, etc. Estas, además de no ser sostenibles a largo plazo, requieren mano de obra, especialmente en contextos con una baja mecanización, convirtiéndose en una carga para los pequeños agricultores que han de preparar el terreno con herramientas básicas y de forma manual.

Entre las numerosas labores que determinan el rendimiento de un cultivo, la siembra y escarda son de las principales. Unas dosis de siembra adecuadas, con marcos de siembra correctos son cruciales para el desarrollo de la planta. Esto también está relacionado con las condiciones del suelo y el sistema de cultivo. De la siembra a voleo hasta la siembra de precisión neumática, hay toda una gama de herramientas y equipos que pueden mejorar las operaciones de siembra a la vez que se adaptan al contexto económico, social y ambiental del agricultor.

La escarda o eliminación de malas hierbas usando herramientas convencionales como una azada de mano, puede llevar 140 horas por persona y hectária (que disminuye hasta 65 horas por hectária en la tercera escarda). Las malas hierbas se eliminan en momentos críticos para evitar su establecimiento y que dañen al cultivo. Una escarda tardía del cultivo anterior se ha de hacer para evitar que sus semillas permanezcan. El uso de herramientas adecuadas y de un equipo correcto, pueden contribuir a hacer esta labor más rápido y con menos mano de obra, mejorando la calidad de vida del agricultor y la eficiencia de su trabajo. Hay dos modos de control de las malas hierbas: mecánico o químico. Para la opción mecánica, el objetivo es erradicar la planta y para la química es matarla mediante un agente químico de acción selectiva, que normalmente se aplican mediante pulverización.